Publicado en Miscelánea

Carmen Antelm

Eras alta y desgarbada, de esa clase de mujeres que transpira una belleza sobria, enmarcada en una maravillosa sonrisa. Tu mirada era brillante y en el fondo, se entreveía un hilo de amargura.

 

Te vi morir allí, en aquella cama, agonizando, sin apenas poder respirar, porque morimos mal, aunque nos seden. Y morir duele, ahora lo sé. Cada Inspiración era un triunfo, hasta que te agotaste. Y dicen que no te enteraste y yo me lo creo, porque me resulta más fácil. Tenías la mente nublada por la fatiga, la escasez de oxígeno, el exceso de años. Y todo lo que pude hacer, lo único, fue darte la mano, despedirme, besarte, estar allí contigo…. y tú sin embargo, ¡Me diste tanto¡

De ti recuerdo muchas cosas, a pinceladas, abruptamente:

Tus manos huesudas, tu mirada cansada, tu tripa de años sentada, tu pelo blanco y gris, tus manchas en la piel, tu ojo ciego; tu sabiduría, tu saber estar, tu nobleza, tu grandeza en la escasez, tu bondad y excesivo esmero con aquella hija por enderezar; tu pastel de carne, sopa con albóndigas y pavo relleno de Navidad; tus años de maestra de historia en el instituto; tus veranos con nosotros y tus manos poniéndome gotas en los oídos cuando tenía otitis; El olor de tu regazo, tus carcajadas que iluminaban la habitación, y que no eran tan frecuentes; nuestras conversaciones cuando me acogiste en tu casa aquel año que encontré trabajo; las comidas que me hacías y me llevaba en un táper; tu caminar arrastrando los pies hasta que te operaron de las rodillas, tus últimos años en aquel sitio ajeno, tus roturas de cadera, tus desvaríos cuando nos confundías con tu madre, tu rápido descenso al abismo…. Tu cataclismo.

 

Y por encima de todo, perdura en mí el amor que me diste, las lágrimas que me secaste, el apoyo incondicional que me brindaste. Porque tu muerte se me presenta como un desafío, un torbellino de vacío que me asola el corazón. Y ahora me planteo qué hacer con el hueco que me has dejado, mirarlo de frente, sin que me propine una estocada.. y me cuesta abuela, me cuesta..

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