«Compañero del alma, tan temprano
Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo
A las aladas almas de las rosas
de almendro de nata te requiero,:
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero»
Miguel Hernández – 10 Enero 1936